Mira que hago un mundo nuevo
(Apoc. 21,5)
Queridos hermanos y hermanas en el
Carmelo:
Paz y salud en el Señor a todos vosotros.
1. La conmemoración de los
500 años de la primera evangelización de
las Américas y la invitación de la
Iglesia a una nueva evangelización nos
han ayudado en nuestros encuentros
fraternos a tomar conciencia de nuestras
comunes raices carmelitanas en la
Iglesia.
ADVANCE \D 5.60
2. Obedeciendo a esta
invitación del Espíritu de Jesús y como
expresión de la misma, los Consejos
Generales de los Carmelitas (O. Carm.) y
de los Carmelitas Descalzos (OCD), en un
gesto de fraternidad y eclesialidad,
superando dificultades y heridas
históricas, nos hemos reunido varias
veces, con el fin de comenzar un proceso
de reflexión conjunta, para continuar
descubriendo la manera de renovar en
fidelidad creativa el don que el Señor
ha concedido a nuestra familia religiosa
y ponerlo al servicio de la Nueva
Evangelización en el mundo de hoy.
Contamos con dos tradiciones
fundamentales con una raiz común. Ellas
nos enriquecen mútuamente.
ADVANCE \D 5.60
3. Por medio de esta carta
queremos haceros partícipes del fruto de
nuestras reflexiones. Deseamos vivamente
que estos encuentros fraternos de
hermanos y hermanas de las varias
Ordenes y Congregaciones Carmelitanas se
multipliquen en todas las comunidades de
nuestra familia. De este modo nos
dispondremos a escuchar lo que Dios nos
pide y seremos capaces de construir
caminos en fraterna colaboración para
vivir y testimoniar el carisma del
Carmelo durante la preparación de la
llegada del tercer milenio.
ADVANCE \D 5.60
4. A partir de la
conmemoración eclesial de los 500 años,
nuestra palabra quiere ser un mensaje de
paz y de esperanza, no sólo para los
hermanos y hermanas que viven en las
Américas, sino también para todos los
Carmelitas del mundo entero. Invitamos a
todos los que nos alimentamos de la
espiritualidad carmelitana a permanecer
vigilantes como Elías en el Monte Horeb,
atentos al Dios que pasa y que nos
pregunta: "¿ Qué haces aquí?".
HACIENDO MEMORIA
5. Nuestras dos Ordenes
estuvieron comprometidas en la primera
evangelización de las Américas,
especialmente en Brasil y en México. En
su trabajo evangelizador estuvieron
cerca del pueblo con el testimonio de
una vida de oración y con la
preocupación por divulgar la devoción a
la Virgen María bajo la advocación del
Monte Carmelo. No faltaron figuras de
relieve que se comprometieron con las
alegrías y las esperanzas, con las
tristezas, las angustias y las
aflicciones del pueblo pobre y
maltratado.
ADVANCE \D 5.60
6. En estos 500 años, la
presencia de nuestras hermanas
carmelitas de vida contemplativa ha sido
evangelizadora. Su testimonio de vida
ha acentuado el Absoluto de Dios y la
necesidad de la oración. Del mismo modo,
nuestras hermanas de vida activa han
sido una presencia fecunda de comunión,
de servicio al Reino, de escucha de la
Palabra y de testimonio apostólico.
7. Ha habido grupos de
seglares que han vivido, testimoniado y
enriquecido el carisma del Carmelo.
Particularmente conviene recordar la
actuación de las entonces llamadas
Ordenes Terceras y de la Cofradía del
Carmen, que en muchos lugares donde
estaba prohibida la presencia de los
frailes, supieron dar testimonio del
Evangelio, implantar la devoción a
Nuestra Señora del Carmen y mantener la
vitalidad eclesial.
ADVANCE \D 5.60
8. Nos sentimos unidos a
todos estos hermanos y hermanas que han
vivido antes que nosotros, y asumimos
este pasado como nuestro,
tanto en las luces como en las sombras
de su vida carmelitana y de su servicio
pastoral.
ADVANCE \D 5.60
9. Por eso, a la vez que
damos gracias a Dios por lo que ellos
vivieron y realizaron de cara al Reino,
pedimos también perdón, en su nombre, a
los pueblos indígenas y afroamericanos
por sus fallos y deficiencias.
TOMANDO CONCIENCIA DEL PRESENTE
10. Somos herederos de estos
nuestros hermanos y hermanas. Somos un
árbol que nació de la semilla que ellos
plantaron. Actualmente nuestra presencia
en el mundo se ha ampliado. Estamos en
todos los Continentes. Nuestras
hermanas de vida contemplativa
continúan siendo una señal profética y
misionera de la presencia y proximidad
de Dios en la historia. El Espíritu ha
suscitado una grande variedad de
Congregaciones e Institutos Seculares
que viven los valores del Carisma
Carmelitano con sensibilidad propia. Del
mismo modo, los seglares unidos a
nosotros han crecido en número y calidad.
11. El transcurso de los 500 años
de la primera evangelización de las
Américas hace crecer en nosotros, los
carmelitas, la necesidad de conocer
mejor nuestro pasado para poder asumir
mejor nuestro papel evangelizador como
profetas y contemplativos.
ADVANCE \D 5.60
12. La memoria de nuestra pasado
en América, activada en nosotros con
ocasión de estos 500 años, nos lleva a
tomar conciencia de lo que tenemos en
común y a buscar la manera más adecuada
de expresarla: la Regla de San Alberto,
los Santos y las Santas, las fechas más
significativas de nuestra historia, los
aspectos de nuestra espiritualidad, las
prácticas de evangelización y la forma
de nuestra presencia en medio del
pueblo.
ADVANCE \D 5.60
13. El recuerdo de los errores del
pasado nos sirve de ejemplo, para que,
como dice San Pablo, no cometamos los
errores que ellos cometieron ( cfr. 1
Cor 10,6-11 ). Mas bien, debe llevarnos
a estar más abiertos a lo nuevo
que aparece al margen de la historia
como señal de Dios pidiendo entrada en
nuestras vidas, tanto personal como
comunitaria. Lo nuevo se
manifiesta de muchas maneras, pero sobre
todo en la opción por los pobres, en el
profetismo de la Vida Consagrada, en la
acción en favor de la justicia y de la
paz, en la acogida a los marginados, en
el deseo de unidad, en la búsqueda de
una espiritualidad más inserta en la
realidad y más comprometida con ella.
ADVANCE \D 5.60
14. La invitación de la Iglesia a
una nueva evangelización nos lleva a
tomar conciencia de que nuestra vocación
carmelitana es, ante todo, una vocación
eclesial y que nuestra espiritualidad es
universal: "vivir en obsequio de
Jesucristo". Esta invitación nos pide
también hacer frente a los reclamos y
desafíos que el mundo actual lanza a la
vivencia de nuestro carisma: vivir en
obsequio de Jesucristo según el ejemplo
del profeta Elías y de María. En
todas las reformas, realizadas en los
más variados contextos a lo largo de la
historia, los Carmelitas siempre
volvieron a esta fuente de nuestra
espiritualidad y supieron redescubrir
su perenne actualidad. Santa Teresa de
Jesús, que promovió la Reforma más
importante de la historia de la Familia
Carmelitana, decía insistentemente que
debemos ser descendientes de los
profetas como lo fueron los primeros
carmelitas.
ADVANCE \D 5.60
15. Las huellas del trabajo
evangelizador de nuestros hermanos y
hermanas que nos han precedido están
presentes en muchos aspectos de la
religiosidad popular: en la devoción a
Nuestra Señora, en el Escapulario del
Carmen, en las oraciones del pueblo.
Estas señales venidas de nuestro pasado
son un desafío permanente para nuestra
fidelidad a nuestras raices y para
nuestro compromiso con el pueblo. Deben
ser ellas el punto de partida para
iniciarnos en la relectura del carisma
en el contexto de una Iglesia que hoy,
en este mundo tan trágicamente dividido
entre ricos y pobres, hace opción
evangélica por los pobres.
PROYECTANDO EL FUTURO
16. La relectura de nuestro
carisma y el compromiso con él, deben
ser hechos partiendo de los signos de
los tiempos y de los grandes desafíos
de la Nueva Evangelización.
ADVANCE \D 5.60
17. La Nueva Evangelización sólo
será nueva si parte de una nueva
espiritualidad. Es decir, no bastan las
nuevas técnicas y los nuevos recursos
pastorales, sino que, como en María,
Elías, Santa Teresa de Jesús y San Juan
de la Cruz, debe arrancar de una nueva
experiencia del Dios vivo en cuya
presencia estamos continuamente. Como en
Jesús, ella debe partir de una pasión
por el Padre que, a su vez, debe
traducirse en una pasión por los pobres
y marginados.
ADVANCE \D 5.60
18. La Nueva Evangelización, a la
que se nos invita, debe tener en cuenta
la nueva situación cultural en la que la
humanidad está entrando y que trae
consigo una visión más completa del
hombre y de la Iglesia. Si queremos ser
fieles, no podemos quedarnos anclados
sin más en el pasado. "Si uno no vive su
tiempo - ha escrito Juan Pablo II -,
queda atrás; y la persona que queda
atrás se descalifica en su trabajo; y de
ahí se seguirá una inevitable
desafección". Hemos de renovar nuestras
ideas y releer nuestro carisma a partir
de esta nueva experiencia de Dios y de
la vida y a partir de la situación del
pueblo con el que convivimos y al que
queremos servir.
ADVANCE \D 5.60
19. Durante las reuniones que
hemos tenido en Roma, han aparecido tres
líneas de relectura de nuestro carisma,
que queremos compartir con vosotros:
1. Experiencia
contemplativa de Dios
20. En todo el mundo existe una
enorme necesidad y un fuerte deseo de
nueva espiritualidad. Signos
tradicionales de la presencia de Dios ya
no consiguen comunicar su mensaje. La
humanidad ha entrado en una Noche
Oscura que, de manera diferente
según los diversos Continentes, nos
lanza una pregunta angustiosa: "¿Dónde
está tu Dios?"
ADVANCE \D 5.60
21. Este es el desafío. Llamados a
redescubrir el corazón del hombre como
verdadera morada del Dios-con-nosotros,
tenemos que abrirnos a una nueva
experiencia de Dios. Esta nos dará ojos
nuevos para leer nuestro carisma y
discernir los signos de la presencia de
Dios en el mundo de hoy. Sin esta
experiencia personal y comunitaria de
Dios, no será posible releer nuestro
carisma y, por consiguiente, no seremos
capaces de realizar nuestra misión como
carmelitas en la Iglesia y en el mundo
de hoy.
ADVANCE \D 5.60
22. Esto implica que no podemos
tener miedo a permitir que entre
nosotros se abran caminos nuevos de
inserción en las áreas donde la Noche
es más Oscura, sobre todo, entre
los empobrecidos y marginados, pues es
allí donde Dios se hace más presente y
su presencia podrá ser redescubierta de
manera nueva. Es allí donde, como el
profeta Elías, podremos percibir el
susurro de la brisa suave ( 1 Re 19,12
).
ADVANCE \D 5.60
23. Para esta tarea, la más
importante y la más urgente que hoy nos
cabe como familia carmelita, tenemos el
ejemplo de María, Hermana y Madre de los
Carmelitas. Ella supo acoger, meditar y
encarnar la Palabra de Dios en su vida
y, revelar así, a todos, la Buena Nueva
de Dios.
2. Fraternidad como fruto
y señal de contemplación.
24. En el mundo de hoy se acentúan
las divisiones por múltiples causas
históricas. El sistema capitalista
aumenta su explotación entre los pueblos
del Tercer Mundo. Los odios y las
divisiones están ahí, hasta el extremo
de pensar que la fraternidad es una
utopía irrealizable.
ADVANCE \D 5.60
25. El desafío es este. Llamados a
vivir en fraternidad, hay que conseguir
que nuestras comunidades sean una prueba
concreta de que la fraternidad es
posible. Fraternidad que nace de la
escucha y meditación de la Palabra y que
lleva a humanizar la vida, a unir a las
personas a pesar de las divergencias y a
ser así una presencia del Evangelio. De
este modo, nuestras comunidades se
convierten en signos de esperanza que
hacen a los pobres decir de nosotros
aquello que la viuda de Sarepta decía
del profeta Elías: "Ahora sé que tú eres
un hombre de Dios y que la Palabra de
Dios está realmente en tu boca" ( 1 Re
17,24 ).
ADVANCE \D 5.60
26. María es para nosotros el
símbolo y el modelo de la vida
comunitaria. Nuestra devoción a ella
debe llevarnos a imitar su ejemplo y a
hacer que seamos libres, capaces de
realizar la fraternidad cantada por ella
en el Magnificat ( Lc 1,46-56 ).
3. Profetismo y
compromiso con la justicia.
27. Como "hijos de los profetas",
no podemos ignorar lo que pasa en el
mundo. Como Familia Internacional,
presente en todos los Continentes,
debemos tomar conciencia de la
injusticia básica que divide la
humanidad entre ricos y pobres, con
todas las consecuencias para la vida de
las inmensas mayorías. Como hombres y
mujeres contemplativos, hemos de ser
capaces de decir una palabra profética,
no sólo de denuncia de males, sino
también de acogida y ternura para las
víctimas. Conscientes de la presencia
de Dios en el corazón humano, no
podemos aceptar que el ser humano sea
ultrajado en su dignidad. Nuestro amor
por el prójimo, imagen viva de Dios, nos
lleva a colocarnos al lado de los más
pobres, de los pequeños. Nuestra opción
por los pobres es teológica, nace del
misterio del Emanuel, de la Encarnación
y nos invita a promover la Justicia y
la Paz.
ADVANCE \D 5.60
28. Para poder vivir "en obsequio
de Jesucristo y servirle con corazón
puro y buena conciencia", hemos de
aprender con Jesús a percibir las
riquezas y las reservas espirituales
existentes en medio de los pobres y
marginados. Así, unidos a él, podemos
alabar al Padre: "Padre, yo te alabo
porque has escondido estas cosas a los
sabios y entendidos y las has revelado
a la gente sencilla. Sí, Padre, así te
ha parecido mejor" (Lc 10,21).
CONCLUSION
29. Concluyendo nuestro mensaje,
queremos hacer una llamada a la unidad.
Solamente unidos todos los esfuerzos,
será posible ofrecer a América Latina y
a los demás continentes una auténtica
evangelización y una presencia
carmelitana que sea un fecundo servico
eclesial: fuente de nueva
espiritualidad y de oración
comprometida y liberadora. Os invitamos
a todos vosotros, hermanos y hermanas, a
buscar nuevos caminos para nuestra
fraternidad carmelitana en estas tres
direcciones:
a)Intensificar entre nosotros, en los
paises en que vivimos, la participación
de la vivencia de la espiritualidad de
nuestra familia religiosa.
ADVANCE \D 5.60
b)Crear oportunidades, dentro del
espíritu de nuestro carisma, para
colaborar en centros de retiro y
espiritualidad, encuentros de
espiritualidad, publicaciones étc..
ADVANCE \D 5.60
c)Unirnos en el servico al pueblo, de
tal manera que nuestra espiritualidad
pueda servir como respuesta a los
desafíos del mundo actual: el desafío
de la secularización, de la modernidad
y del asustador empobrecimiento de más
de la mitad de la humanidad.
ADVANCE \D 5.60
30. Finalmente, dirigimos a Dios
nuestra oración de acción de gracias por
haber suscitado entre nosotros este
espíritu de acercamiento. Agradecemos
la memoria de los hermanos y hermanas
del pasado que, con ocasión de los 500
años, nos llaman a una mayor fidelidad a
nuestro carisma y al pueblo. Damos
gracias a la Iglesia que, a partir de
los pobres de las Comunidades Eclesiales
de Base y otros grupos, nos está
devolviendo el amor a la Palabra de Dios
y nos lleva a una fidelidad mayor a la
Regla que pide "meditar día y noche en
la ley del Señor y velar en oración".
ADVANCE \D 5.60
31. Que la Virgen del Carmen nos
ayude a ser fieles a lo que Jesús nos
pide en este momento crucial de la
historia de la humanidad y de nuestra
familia. Como en el pasado, que María
vuelva a ayudarnos. Cuando el deseo de
fidelidad, tanto al carisma como a los
pobres provocó una crisis de identidad,
el volver la mirada a Ella nos ayudó a
asumir la condición de mendicantes.
Hermana, Madre y Reina del Carmelo,
intercede por nosotros ante tu Hijo
Jesús y consíguenos la bendición de Dios.
Fr. John Malley, O. Carm. - Fr. Camilo
Maccise, OCD