Presento esta Relación basandome en las visitas
pastorales que he realizado a 11 Circunscripciones que
comprenden 17 de los 20 países latinoamericanos donde
estamos presentes (N. P. General visitó la Provincia de
México y me faltan por visitar Colombia y Ecuador.
1. La CICLA.
Mi primer actividad como Definidor fue la Asamblea general
de la CICLA, es decir, la Conferencia Interregional
Carmelitano-Teresiana para los Latinos de América. En dicha
Asamblea se hizo la programación completa de los primeros
tres años del sexenio y parcial de los últimos tres. Quiero
hacer notar que cada vez vienen involucrados en ella mayor
número de miembros de la familia carmelitana. Las
actividades que se programan son,
A nivel latinoamericano:
a.
2 Asambleas Generales de Superiores mayores -trienal-
b.
2 Congresos de espiritualidad -trienal- (primero era
sólo para frailes y recientemente se han abierto a la
familia carmelitana)
c.
2 Encuentros de Religiosos Hermanos -trienal-
d.
2 Cursos de formación para formadores -trienal-
e.
2 Encuentros de Párrocos -trienal-
f.
2 Congresos OC-OCD -trienal-
A nivel Regional, en cada CICLA regional (Norte, Bolivariana
y Sur):
g.
Cada año Encuentros de Superiores mayores.
h.
2 Encuentros (de convivencia y estudio) en cada CICLA
regional, para formandos -trienal-
i.
2 Encuentros en cada CICLA regional de Frailes y Monjas
-trienal-
2. Contrastes y diversidades.
América Latina ha sido llamado “Continente de la esperanza”,
creo que es así, y también lo veo como un Continente de
contrastes y diversidades, en todos los niveles, también en
el eclesial y en el de nuestra realidad carmelitana. Más que
difícil, creo que es imposible pretender decir algo que
valga igualmente para todas nuestras Circunscripciones, de
todas maneras intentaré presentar algunos aspectos de
nuestra presencia en 20 países de América Latina.
3. Vocaciones y formación.
Las vocaciones no faltan y la perseverancia ha mejorado, en
diversa proporción, claro. Aunque se habla mucho de la
inestabilidad de los jóvenes puedo decir que, en América
Latina, las diferencias que hay en diversas partes están en
directa proporción con algunos pasos dados o dándose como:
una mejor acogida y acompañamiento, la implantación de una
“Ratio” local con criterios de aceptación y de
discernimiento, una mejor formación no académica, es decir,
carmelitano-teresiana.
Otra particularidad a nivel de programas formativos es que
desde hace años se ha introducido -no en todas, pero si en
muchas Circunscripciones- un cambio en el proceso formativo
que consiste principalmente en hacer la Filosofía antes del
Noviciado (hay variaciones en la duración y en los nombres),
buscando que en ese tiempo, mientras estudian y conocen
nuestro estilo de vida más de cerca, los jóvenes tengan
oportunidad de superar sus insuficiencias en formación
humana, cristiana y vocacional.
4. Nuestra vida carmelitano-teresiana.
En general las comunidades son pequeñas (2 ó 3 frailes) y
con mucho trabajo (personal y comunitario). Predominan como
realidades comunitarias y ambientales: La atención
parroquial; múltiples grupos y movimientos; una nueva
dinámica familiar donde ambos cónyuges trabajan y los hijos
estudian. Todo esto reclama horarios vespertinos y
nocturnos… esta situación frecuentemente provoca
dificultades para la organización de la vida comunitaria y,
a la larga, produce tensiones, problemas, dificultades,
cansancio…, ocasionando eventualmente la omisión de algunos
actos comunitarios.
No obstante lo anterior hay una clara tendencia a reavivar
la vida comunitaria y el trabajo “de equipo”. De manera
importante ha influido en ello la animación provincial y la
dinámica de la Orden, además de que las nuevas generaciones
son muy sensibles a los valores de la vida comunitaria y de
nuestro carisma y espiritualidad. Es cada vez mayor el
número de comunidades que elaboran y llevan adelante un
“proyecto comunitario”.
5. Nuestra actividad pastoral.
Desde el punto de vista eclesial un aspecto muy positivo es
el trabajo pastoral, reconocido por fieles y Obispos. Es
notable en toda América Latina el arraigo y la gran devoción
a la Virgen del Carmen, al escapulario y a nuestros Santos.
La pastoral tradicional del Carmelo se ha enriquecido con
iniciativas en la pastoral parroquial, en la pastoral social
y más recientemente con la pastoral de la espiritualidad
(Centros e Institutos de espiritualidad, casas de retiro y
de oración, cursos y grupos de oración, difusión de libros y
material escrito, carmelitanización de nuestras
Parroquias,…)
6. Nuestras Hermanas Descalzas.
Cada tres años, a nivel CICLA regional, se tienen Encuentros
entre frailes y monjas. Las relaciones son muy buenas y hay
colaboración mutua. Algunas de nuestras vocaciones llegan
por mediación de nuestras Hermanas. Recientemente dos
monasterios de Constituciones de 1990 (Río Grande y Pelotas)
en Brasil Sur pasaron a la 3ª vía.
7. La Orden Seglar.
La Orden Seglar en la América Latina es un ejemplo claro del
contraste y la diversidad de nuestra presencia pues hay 2
países donde no está presente pasando por 15 que tienen
entre 1 y 10 fraternidades, dos que tienen entre 10 y 20 y
uno con 103 (según datos del Conspectus 2003). Se advierte
un creciente interés en los laicos cercanos a nuestras casas
-y a la Familia Carmelitana- por la Orden Seglar y hay un
buen número de fraternidades en formación. Seguramente han
influido en ello los recientes Congresos de la OCDS y
también sus nuevas Constituciones.
8. Relaciones O. Carm. - OCD
El 4 de junio de 1993 los Gobiernos Generales Constituyen la
Comisión mixta O. Carm.-OCD para América Latina. En mayo
2005 los dos Definitorios Generales aprobaron los Estatutos
para una nueva Comisión mixta que se llama ALACAR
(Asociación Latinoamericana de Carmelitas). Un primer
esfuerzo de ALACAR es la organización de un Congreso sobre
la Regla de San Alberto de Jerusalén a celebrarse en México
del 25 al 29 de octubre de 2006 como preparación al jubileo
de los 800 años de la Regla en 2007. La Comisión elaboró y
difundió ya entre los Superiores mayores de la CICLA el
material de preparación al Congreso.
9. Objetivos de la Región de la CICLA.
Además del deseo de una reestructuración de presencias,
otros objetivos de nuestra Región están recogidos en los
contenidos de la programación de la Asamblea general de
2003:
-
Mantener y mejorar la comunicación y colaboración entre
todas las Circunscripciones (se estudia y se toman
decisiones en las Asambleas Generales y en los Encuentros
Regionales).
-
Mantener y mejorar la comunicación, colaboración,
formación, integración,… de diversos grupos de nuestras
presencias: Formadores, formandos, Religiosos Hermanos,
pastoralistas y especialistas de Espiritualidad, Párrocos,
Frailes y Monjas, OCDS, pastoral juvenil.
-
Continuar las relaciones y la colaboración O. Carm. - OCD