1)
La geografía de nuestras Misiones.
Actualmente la Orden tiene 42 Misiones, que están indicadas
en CONSPECTUS OCD 2003, pp 115-126 (erróneamente se dice
43): Africa: 19; América: 3; Asia:
15; Europa: 5. En Europa se podría incluir
también la estación misional de Sofia (Bulgaria), confiada a
la Provincia de Croacia.
Estas Misiones están confiadas:
-
directamente al Definitorio General,
-
a diversas Provincias, a Comisariatos Generales, a
Delegaciones Generales,
-
a Provincias y Entidades con más posibilidades y menos
posibilidades económicas.
Los monasterios de nuestras Carmelitas Descalzas situadas en
estas zonas entran también en el concepto global de Misión.
Novedad misional: Desde ahora el vicario apostólico de
Kuwait no es Carmelita.
También ha tocado a la Orden vivir momentos de emergencias y
de evacuaciones arriesgadas, como en Rwanda (1994), en el
Congo (1996, 1998), en La República Centroafricana (2003),
momentos de emergencias de catástrofes naturales, como en
Filipinas y Sur de la India (2004).
Hay otras zonas no declaradas oficialmente como territorios
de Misión. Pero por su situación de Iglesia en asentamiento
y de reducido desarrollo económico necesitan la atención de
la Orden.
La Misión de Tumaco, aunque declarada ya diócesis, merece
recibir nuestra asistencia.
Situación extrema está viviendo nuestra comunidad de Bagdad
(Irak) por la compleja y conocida situación política. La
realidad misional de la Orden se vive en el mundo de los
pobres, en el mundo de los derechos humanos (Sucumbíos), en
ambiente islámico, en ambiente ecuménico, en ambiente de
Iglesia re-naciente (Siberia).
Directamente o con sus órganos subalternos el Definitorio
General mantiene un contacto real con nuestras
Misiones: por las visitas de los Superiores Mayores, por la
comunicación en la correspondencia, por subsidios ordinarios
y extraordinarios,...
2)
El Secretario General de las
Misiones
Su función está determinada en las Normas Aplicativas: Bajo
la dependencia del Prepósito y del Definitorio debe atender
a las Misiones y tratar sus cuestiones (nº 63).
El secretario procura estar informado sobre la situación
socio-política, religiosa y cultural de nuestras
Misiones. Igualmente lo hace sobre la vida, actividades,
proyectos, necesidades, perspectivas de nuestros misioneros.
Aprovecha todas las ocasiones para un contacto
personal con nuestras Misiones y nuestros misioneros. Ofrece
sus servicios para cuantos encargos le presenten.
El secretario ofrece orientaciones para proyectos e
intermediación personal para presentarlos a organismos
internacionales (ONG, ONLUS). Durante estos dos años ha
tramitado 27 proyectos de nuestros misioneros. Envía
anualmente las cantidades establecidas por el Definitorio
como subsidio ordinario, añade bajo la indicación del P.
General subsidios extraordinarios por un envío mínimo de 60.
000, 00 € anuales.
Trabaja por conseguir intenciones de misas a enviar a
nuestros misioneros. Ha sufrido por el paréntesis de 9 meses
sin estipendios de misas. En dos años se han enviado a las
Misiones más de 80. 000 intenciones de misas a
celebrar. Hay que admitir con realismo que las intenciones
de misas están en disminución y que tienden a desaparecer.
La contribución misional recibida de las Provincias es
reducida. Sólo una Provincia envía regularmente cada año al
Secretariado la relación de “dati et accepti pro
Missionibus”. Otra Provincia colabora con bastante
regularidad para los niños de nuestras Misiones y para los
postulantes de un estudentado. Sin regularidad, pero con
eficacia, se hacen presentes nuestras Hermanas las
Carmelitas Descalzas en la ayuda misionera.
La aportación laical es mínima. Cabe preguntarse si no
debiéramos hacer una campaña de sensibilización en las
fraternidades del Carmelo Seglar.
El secretariado se ha encargado de recabar fondos para
iniciativas especiales, como el Encuentro sobre la formación
para el Africa francófona (Yaoundé, septiembre 2004), o para
el próximo Coloquio Internacional de Kinshasa (2007). Tiene
el proyecto de organizar un Encuentro para los
zeladores de Misiones de las Provincias europeas. Si la
experiencia resulta útil se podrá pensar en repetirla en
otras zonas de la Orden.
El secretario considera como primer deber la animación
misionera dentro de la Orden.
Hay motivos para realizar un esfuerzo sostenido por
sensibilizar la fibra misionera del
Carmelo, partiendo de nuestra vocación carmelitana. El
secretario se ofrece con mucha
convicción para este apostolado.