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Missionary news

El compromiso evangelizador
del Carmelo en Ucrania

Dámaso  Zuazua,
Secrétaire Général des missions


P. Dámaso Zuazua

 

El bendito país de San Vladimiro (980‑1015), con variantes fronterizas durante la historia, en latín se llama Ruthenia. Con su bautismo en 988 este santo

príncipe de Kiev inició la cristianización de los Rus=. Ucrania, nuestro nombre habitual, significa tierra lejana. De los montes Cárpatos al mar Negro carece de fronteras naturales. En sus inmensas llanuras las líneas que configuran la geografía nacional se han extendido o se han contrahecho con facilidad a lo argo de las épocas. Es un país que ha conocido autonomía y dominaciones extranjeras. Frontera lejana es término adecuado. Nada más llegar aquí, corazón del mundo eslavo, nos damos cuenta de que nos encontramos en una Europa muy Oriental. Para comenzar, el alfabeto y la escritura son cirílicos.

Con sus 52 millones de habitantes Ucrania es el segundo país europeo, después de Rusia, en extensión geográfica. Sus 603.700 km. son en gran parte una interminable llanura. El río Dniepr divide al país de norte a sur casi por el medio en este y oeste. Todos recordamos la importancia del puerto marítimo de Odesa. La península de Crimea en el mar Negro es su apéndice afortunado con lugares tan evocadores en la historia, como Sebastopol o Yalta.

       En un recuerdo superficial de la geografía de antaño Ucrania figuraba como el Agranero de Europa@ por la abundancia de cereales en su tierra negra. Para ironía de la vida y de la historia el soviético Josif Stalin consiguió entre 1933 y 1934 exterminar de hambre a seis millones de ucranianos. Ni las hordas de los mongoles, tártaros o kosakos que invadieron el país consiguieron tan cáustico primado. El 12 de septiembre de 1993 Ucrania levantó en el centro de su capital Kiev un monumento a las víctimas de aquel genocidio.

       En período contemporáneo aflora el recuerdo de la catástrofe nuclear de Chenobyl en 1986. Entre 10. 000 y 125. 000, nunca se sabrá la cifra exacta de los muertos, ni el alcance de la contaminación de aquel accidente atómico. En 1991 Ucrania consiguió la independencia de Ia Rusia Soviética. Pero persiste todavía una grave crisis económica. El país no reune las condiciones para adherirse a la Unión Europea.

 El aglutinamiento forzado de la Iglesia Católica con sus bienes en la organización ortodoxa por decisión de Stalin, ahora que ha llegado la libertad, no ha evitado fuertes tensiones ecuménicas en algunos momentos. La Iglesia ortodoxa se ha convertido en autocéfala, desmembrándose del patriarcado de Moscú. Los greco‑católicos pedían un patriarcado. Pero la respuesta reciente de Juan Pablo II ha sido: ACondivido vuestra aspiración. Sabéis que vuestra petición

se está estudiando seriamente, a la luz de la repercusión que tendrá en las demás Iglesias cristianas@ (3‑06‑2004). En beneficio del Ecumenismo no parece oportuno exasperar en este momento la sensibilidad de los patriarcados de Kiev y de Moscú.

 Debido a su pasado histórico, con tantas dominaciones extranjeras, con tanta repartición territorial en la zona, el ucraniano tiene dificultad en encontrar su propia identidad. Con su historia, con su arte, con su cultura, con sus genios, al ucraniano le cuesta mucho sacudirse psicológicamente de la dura sovietización de siete décadas. De hecho, el ruso es todavía una lengua muy frecuente; todos los letreros son bilingues. En algunas zonas el ruso permanece como idioma prioritario. Es, sin embargo, una escritora del país la que nos recuerda a todos esta fina advertencia: ALas naciones no mueren de infarto. El primer golpe les viene por el olvido del idioma ...@ (Lina Kostenko).

 Hablando con la gente, informándose con personas que conocen el país en profundidad, cabe esperar que esté naciendo una configuración de la identidad del pueblo. Será seguramente una alma nueva, que renace de tanto sufrimiento, de tanta resistencia, de tanta valentía, con una historia y condiciones de vida muy curtidas.

 

El Carmelo antes y ahora

 

 Para el Carmelo Ucrania es la geografía de su primavera misional. La expedición misional que partió de Roma en julio de 1604 camino de Persia a su paso par la extensa Polonia y por el imperio moscovita fue requerida por el gran metropolita de Kiev, Ipazia Potsiej, Aper aiutar i Ruteni@ en la consolidación del movimiento de los cristianos greco‑ortodoxos que se adherían a Roma después del sínodo de Brest‑Litvosk en 1596.

 El metropolita había sido el artífice de la unión de los obispos griegos y latinos. Necesitaba misioneros para el apostolado entre los Auniatas@. Los Carelitas fueron también huéspedes del obispo de Luc=k. Así se llegó a la primera fundación carmelitana en tierra eslava, el Ahospicium pro missionaniis@ de Cracovia en 1605.

 Pero vengamos a los tiempos actuales. En la década de los 80 un carmelita polaco se aventuró a introducirse en tierra ucraniana. Evangelizó en solitario desde el antiguo convento y gran santuario mariano de Berdychev. Las circunstancias políticas de represión religiosa no permitían otras soluciones.

 Enseguida de la caída del muro de Berlin, ya en 1991, equipos de jóvenes carmelitas polacos realizaron el salto a Ucrania y a Bielorusia. Fueron valientes; no miraron a la pobreza de recursos, al miedo, al futuro incierto. Para una evangelización más eficaz han tenido que estudiar el ucraniano y el ruso. En ese año de 1991 se establecieron en Kiev y en Berdychev. Berdychev merece capitulo separado por su santuario‑bastión. Se añadió después la presencia carmelitana de Charkiv. En angostos locales conventuales nuestra parroquia de Kiev abarca una gran extensión de 2.000 personas con cuatro sucursales. Charkiv es una zona fuertemente descristianizada, de fuerte influencia rusa por la proximidad geográfica. También aquí el trabajo parroquial se prolonga en cuatro estaciones alejadas. Hay que relevar el esfuerzo de inserción de los Carmelitas polacos en la realidad ucraniana. Despuntan ya las primeras vocaciones locales. El futuro noviciado de Gwozdawa con la iglesia nueva para la población se encuentra en fase de buen arranque. Espera el próximo empujón económico para completar la construcción.

       Provenientes de Polonia, también las Carmelitas llegaron a Ucrania sin pérdida de tiempo con la Aperestroika@. En 1991 fundaron en la capital, que a su vez realizó la fundación de Charkiv en 1995. Los dos monasterios gozan de una juventud prometedora. Un tercer monasterio en fase de erección se encuentra en Koritnyani. Es de rito greco‑bizantino y proviene de Sugarloaf (EE. UU). Con ayuda de otros monasterios de Polonia y de Alemania (Essen) Kiev se lanzó en el año 2.000 a la fundación de Karaganda en Kazakistán.

 

Berdychev

 

Fue siempre le convento glorioso . Se fundó le 5 de septiembre de 1. 628 como seminario de Misiones para los futuros apóstoles carmelitas entre los cristianos ruthenos. Berdychev sigue la tradición de los seminarios misionales de la Orden, como le de Roma, le de Malta, le de Lovaina, Goa y Meulun. Se construyó la gran basílica, donde se ha venerado le cuadro milagroso de la Virgen de Berdychev. Fue coronada canónicamente ya en 1756 por disposición de Benedicto XIV. Para significar le nuevo comienzo o restauración se procedió en 1998 a una re-coronación con las coronas bendecidas por le Papa Juan Pablo II en Roma. Berdychev ha sido y permanece le santuario mariano nacional. El cuadro de la Virgen presidió, por ejemplo, la misa multitudinaria Juan Pablo II en Kiev durante su visita pastoral a Ucrania en 2002.

 

Le convento santuario está protegido por una muralla con terrazas y celosías, previsión necesaria en algún tiempo contra invasiones devastadoras en la zona. Todo se presenta como un extraordinario complejo barroco de imponente fachada, con dos torres separadas. Berdychev fue ya en le pasado un foco histórico de irradiación religiosa y cultural con la imprenta más famosa en le Oriente Europeo.

 Todo se terminó con la desapropiación estatal de 1886. Por breve tiempo los Carmelitas regresaron en 1918. Pero de nuevo en 1926, ya en período soviético, la iglesia y convento volvieron a ser propiedad del estado. Se creó en la iglesia un museo de la religión y del ateismo, donde como única obra de arte permaneció le cuadro de la Virgen. Más tarde, en los años sesenta del siglo pasado, la iglesia se convirtió en paletra deportiva. Cuando los Carmelitas de Polonia llegaron en 1991 le conjunto de la iglesia-convento y las murallas protectoras, todo se encontraba en profundo estado de deterioro.

El antiguo convento continúa siendo una escuela de música, sin posibilidad de recuperación para la Orden hasta el momenta. Para el culto parroquial y acogida de peregrinos se utiliza la cripta. Allí se venera habitualmente el cuadro histónico y milagroso de la Virgen. La iglesia se encuentra en fase de restauración, a ritmo de las posibilidades financieras. Sorprende grandemente en modo admirativo que el Carmelo polaco asumiera el inmenso desafío de restaurar esta magnífica y colosal herencia carmelitana, digna de la Virgen Madre de Ucrania. Pero es también el símbolo de la gran decisión con que ha querido implantarse en la patria ucraniana, en el corazón del centro religioso, al menos de Ia Iglesia de rito latino. Los Carmelitas de los nuevos tiempos despliegan aquí una amplia pastoral evangelizadora y mariana.

 

La fiesta de la Virgen del Carmen 

 

Le logro está en función de la preparación. Toda Ucrania se moviliza. Desde hace siete‑ocho años la peregrinación de los jóvenes se está convirtiendo en una iniciativa pastoral lograda. Vienen de todas las diócesis. A 150 ó a 200 kilómetros de la meta comienza la peregrinación a pie por etapas de varios días. Caminan con sus capellanes. Aparte la marcha, tienen sus momentos de oración, de reflexión, de confesión, de ayuno, ... Pasan la noche en soluciones de fortuna: en sacos de dormir, en fáciles tiendas de campaña, tumbados en las iglesias, en las escuelas. Todo les parece fácil. Privaciones e inclemencias, todo lo aceptan en ese ambiente de romería anual.

 Por fin, en la víspera de la fiesta, llegan todos los romeros a la explanada del santuario. Es un momento de intensa emoción religiosa. Llegan sincrónicamente en el espacia de dos horas: con sus cruces, con sus estandartes, con sus pancartas, con sus banderolas, rezando, cantando. Traen al mundo por delante. A cada grupo se recibe con el agua lustral. Un miembro explica a la asamblea que se ha reunido para la acogida el origen, algunas vicisitudes de la peregninación. Se concede la palabra al decano o decana ((a veces de 70 años!), al más joven o a la más joven ((a veces de seis a siete años!) para que manifieste su testimonio en nombre del grupo.

       Llegados allí, parece que se les cargan las pilas. No muestran cansancio y prorrumpen en aclamaciones jubilosas agitando incansables sus banderolas. Luego comienzan los cantos, las danzas, a las que no se retraen ni clérigos ni monjas. Al atardecer, tras un alivio de enjuague, comienza la misa. (4. 000 jóvenes están allí enardecidos para la celebración eucarística con una participación sin resquicios! Bajo un arco de banderas nos introducimos los 60 concelebrantes hacia el estrado. La mayoría había venido con los jóvenes. Presidió el P. Zacharie Igirukwayo, definidor general nativo del Burundi africano. La homilía tuvo que ser con traducción al ucraniano.

 

Sorprendente y admirable fue la coral parroquial. A un ritma sin concesiones presentó un vibrante programa juvenil. Fue arrebatador el segundo canto de la comunión AGospodi, halleluja@. Pañuelos y banderolas se lanzaban al aire. Pero más alto subía sin duda el fervor de los corazones. No era más que la víspera. Todos los jóvenes se quedaron para el día siguiente. Había que pasar la noche en condiciones improvisadas. No llovió y la temperatura permaneció agradable. (Cómo roncaba aquel franciscano o carmelita joven en el suelo! Hubo vigilia ininterrumpida de oración durante toda la noche en la cripta.

       Y amaneció la fiesta. De madrugada comenzaron a llegar los nuevos peregrinos, que se entretenían en sus devociones, en la compra de objetos religiosos, en oración silenciosa. Desde la mañana funcionó el dispositivo de los varios confesores. Hubo una primera misa en la cripta repleta con el obispo auxiliar de Kiev, primo carnal de un carmelita ucraniano. Nunca en mi vida he respondido a tantas entrevistas periodísticas a radiofónicas.

       Al mediodía comenzó la solemne misa en la explanada, como el día anterior. Pero esta vez estaba repleta hasta la carretera con 13. 000 ó 14. 000 peregrinos.)Habrá habido en el mundo una concentración mayor con motivo de la fiesta de la Virgen del Carmen? Cuatro jóvenes Carmelitas ucranianos trajeron en andas el venerado cuadro mariano, permaneciendo inmóviles durante la misa como soldados de guardia. La presidió el nuncio papal. Junta a los muchos sacerdotes le acampañaban tres obispos de rito latino. Aquí no se cansan de escuchar sermones. La coral del día anterior ofreció un repertorio más bien cláasico de sonoras melodías eslavas.

       El servicio de orden para movilizar ágilmente a tanta gente funcionó a la perfección. Un camión cisterna prodigaba agua a los peregrinos. En todo momenta el puesto médico de socorro estuva en alerta para toda eventualidad. No serán muchos los conventas de la Orden que puedan organizar un dispositivo tan meticuloso y tan perfecto, atento en todos los detalles para la celebración y para la asistencia.

       Por supuesto, al fin todo era exaltación de alegría, todo era hermandad. Todo era un despedirse para el encuentro del año próximo; todo era un tomar direcciones para comunicarse durante el año. Berdychev es gran punta de referencia cristiana en Ucrania con masiva participación de la juventud.

       Considero una gracia el haber vivido esta jornada de fe mariana en este santuario carmelitano, pulmón religioso de Ucrania. Creo que es un signo de esperanza para la reevangelización de la patria del príncipe San Vladimiro.

 

 

Dámaso Zuazua, ocd,

Secretario General de las Misiones

                                                                                    28-07-2004

 

     
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Updated 02 ott 2006  by OCD General House
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