Proemio en Lituania.-
Emprendo viaje a la Misión Carmelitana de
Bielorusia.
Por una estrategia geográfica aterrizo en
Vilna, capital de Lituania. Me siento feliz
de pisar la tierra de San Casimiro, patrón
celeste del Gran Ducado desde 1484, y de una
floreciente Provincia carmelitana en otros
tiempos (1734-1884). Llegó a tener 11
conventos y más de un centenar de religiosos.
Lituania (Lietuva) fue el último país
europeo en abrazar la fe católica. Pero la
adhesión al Cristianismo de estas gentes ha
sido proverbial. El símbolo emblemático más
expresivo de la actual nación permanece
siempre la histórica colina de las muchas
cruces en Siauliai: miles de cruces en
madera y metal, grandes y pequeñas, de
devoción, de recordatorio, ... En vano las
autoridades soviéticas las arrasaron varias
veces, porque surgían de nuevo con
profusión.
Me interesa la sagrada ciudad de Vilna. Es
la ciudad más barroca al norte de los Alpes
y la más lejana del Este Europeo. Recordemos,
sobre todo, que aquí nació San Rafael
Kalinowski de San José. Aquí se encuentra
también el mítico santuario de Nuestra
Señora de Ostra Brama. Expresivo
icono recubierto de oro repujado, tiene a su
alrededor unos ocho mil ex-votos. Cuadro y
marco fueron restaurados en 1993. El Papa
Juan Pablo II oró ante esta expresión
mariana en su visita a Lituania en 1993. Es
la Virgen María, la Madre de la
Misericordia, venerada con tanta devoción en
la Puerta de la Aurora, una de las cinco
primeras salidas de la muralla, construida
entre 1503 y 1522.
Representa con mucho la advocación mariana
más extendida en el país y en tantos lugares
más de los alrededores, respetada también
por otras religiones. La actual parroquia de
Santa Teresa es uno de los monumentos del
primer barroco en Lituania. Con todos sus
recuerdos carmelitanos, se encuentra
bastante bien restaurada: los abundantes
frescos de las bóvedas -Ala
capilla sixtina de Vilna@-
que representan la vida de Santa Teresa, el
hermoso gran cuadro de la Transberveración
en el altar mayor, los escudos carmelitanos,
diversos cuadros, diferentes estatuas, ...
Al
lado está también el antiguo convento de los
Carmelitas (1627-1948), que en un tiempo fue
colegio filosófico. Esta fundación se cerró
dramáticamente para la Orden por decisión
soviética en 1948, con la deportación de los
Carmelitas a Siberia. En el primer tiempo de
la
Aperestroika@
el gobierno independiente lo devolvió a la
Iglesia. Pero las instancias diocesanas se
han resistido siempre a entregarlo a la
Orden, que lo ha revindicado en repetidas
ocasiones. Tras una conversación técnica del
P. General sobre el asunto con el cardenal,
el P. Benignus Wanat, provincial de Polonia,
susurró con parsimonia:
AIn
Ecclesia non est iustitia ...@
Recientemente han convertido el convento en
hotel de lujo para la próspera economía del
turismo.
A 100 km. de la capital se encuentra Kaunas.
También en esta ciudad hubo convento de
Carmelitas (1708-1845) A las afueras ha
surgido en 1994 un Carmelo proveniente de
Gran Bretaña. Su construcción es original y
muy acertada, con mucha luz, con un gran
entorno de bosque silencioso que invita al
recogimiento de muchas personas. Sus 15
moradoras actuales son las promotoras más
encendidas para una fundación inmediata, sin
más dilación, de una presencia de sus
hermanos de hábito. El prometedor
Apequeño
grey
A
lituano de dos Padres, un profeso simple, un
novicio y un postulante en la actualidad
debe escuchar este clamor justificado.
Todos debemos prestar atención a la consigna
que recibió Santa Teresa cuando tenía algún
titubeo sobre la fundación de San José y
escuchó la voz interior del Señor:
AYa
te he dicho que entres como pudieres@
(V 33, 12). Como primer asiento, las
Carmelitas ofrecen en su propio terreno
junto al monasterio una casa que puede ser
Amonasterio
cabal@
(ibid.) para los comienzos. No se
descartan otras posibilidades en la ciudad
para una ampliación pastoral. En este
monasterio de Baniatvos escuché con placer
los elogios del Carmelo de Calahorra por la
hospitalidad sin fronteras que ofrece a dos
Carmelitas lituanas en su aprendizaje del
castellano que se ocuparán -esperamos- de la
literatura carmelitana en la propia patria.
En camino hacia la frontera.-
Para movernos con antecedentes carmelitanos
en estos territorios, recordemos que las
fronteras han resbalado frecuentemente en la
historia por nuevas dominaciones y
reparticiones. Así nació una Provincia rusa
de la Orden, llamada de Volinia. Era el año
1796. Debido al desmembramiento de Polonia
entre Rusia, Prusia y Austria se crearon
nuevas fronteras. La comunicación entre los
cuatro conventos de las zonas actuales de
Ucrania y Rusia Blanca con la Polonia,
políticamente suprimida, se hicieron
imposible. Se vio la necesidad de crear la
nueva Provincia. Pero por nuevos motivos
políticos la Provincia rusa feneció en 1832.
Dejando el apunte histórico, vengamos a la
actualidad. De Vilna enfilamos a la vecina
Bielorusia. No esperaba pagar tan caro el
ingreso en el país: cinco horas de espera.
Con el debido visado de ingreso en regla,
)a
qué se debe esta demora? Es ya un primer
signo de que aquí la administración de
aduanas se mueve al antiguo ritmo y sistema
soviéticos. Es el talante, es la
arbitrariedad soberana de la policía de
fronteras. Tratándose de un percance diario,
nadie protesta; se asume el hecho con
normalidad. En compañía del P. Kazimierz
Morawski penetramos en el país
La gente se entiende en bieloruso, en polaco,
en ruso, en lituano. Por desconocimiento
total de las lenguas eslavas me queda el
recurso al italiano, al alemán, al latín, al
francés, al inglés para mi comunicación. Nos
entendemos también con los ojos, con los
gestos; sobre todo, con el corazón. Pero en
ninguna parte del mundo he tenido a mi
disposición el lujo de una traductora del
castellano. Son impagables los servicios que
me rindió la profesora Irina Zhelubowskaja,
colaboradora incondicional de nuestros
Carmelitas en su trabajo con la juventud.
Ya estamos en el país. A Bieloras le
llueven piropos: Rusia Blanca en
confrontación con la Rusia Negra o Roja. La
llaman también Rusia Azul por ese color
celeste -dicen- de los ojos de las gentes.
Comienzo a extender la mirada a la realidad
que se me ofrece. Inmensas llanuras con
algún altozano sin relieve, carreteras
rectilíneas, bosques de pinos y de abedules,
inmensidad -!más de 10.000!- lagos, sociedad
campesina con casas de madera, ... Tal es la
geografía epidérmica de la mayor extensión
de la actual Bielorusia con sus 10 millones
de habitantes en una superficie de 207. 600
km. cuadrados. Es una extensión
aproximativa a la del Reino Unido o a la de
Rumanía. El país está encorsetado entre las
fronteras de Lituania, de Letonia, de Rusia,
Polonia y Ucrania, sin salida al mar. Es una
de las repúblicas más occidentales de la
ex-Unión Soviética. Desde antiguo gozó de su
situación geográfica, porque la atravesaban
las vías comerciales que establecieron los
wikingos de Escandinavia y los griegos de
Bisancio.
Acortando la historia, recordemos que la
república de Bielorusia se estableció en
1919. En 1922 se agregó a la Rusia
Soviética. Durante ese período ha sido uno
de los países de mayor sovietización. El 21
de agosto de 1991 se firmó de nuevo la
independencia de la nación.
República todavía demasiado soviética.-
De un país de donde no abundan las
informaciones el nombre que mediáticamente,
como primer cliché, nos llega más a los
oídos es probablemente Alekandr Lukashenko.
Se encuentra en su tercer mandato
presidencial consecutivo desde 1994. Ha
establecido un régimen post-totalitario,
autárquico, mimética y anacrónicamente
soviético. Es persona non grata en la Unión
Europea y en Estados Unidos de América. El
parlamento se llama de nuevo Soviet Supremo.
Desde 1995 el ruso es la segunda lengua
oficial del país. El
Abatka@
o padrecito de la patria -como Stalin- ha
reinstaurado el KGB; así se llama el
servicio de seguridad del estado. El busto
de su fundador Feliks Zherzhinskij aparece
bien visible en la capital. Lukashenko ha
bloqueado los viajes de los funcionarios
públicos al exterior. En este régimen
pervive el
Ahomo
sovieticus@
con su ideología, con su mentalidad. Se
manifiesta en la política, en la
estatalización, en la vigilancia de la
libertad de las personas.
Todo atisbo democrático de la oposición
viene reprimido. Estudiantes contestatarios
han sido expulsados de la universidad. En
2003 la comisión de los Derechos Humanos de
la ONU condenó el régimen de Bielorusia por
detenciones arbitrarias, por desaparición de
opositores, por demonización de la opinión
pública contraria. La psicosis
gubernamental llega, incluso, a la escucha
de sermones en las iglesias, ... Lenín
pervive en sus monumentos restaurados, como
también la estrella roja y otros símbolos
del viejo comunismo. En compensación a su
fidelidad Bielorusia recibe trato de favor
de los gobernantes de Moscú para el petróleo
y gas. No existe control aduanero entre los
dos países.
La mayor riqueza del país es la forestal.
Subsisten los
AKolkhoze@
o cooperativas que aglutinan la producción
agrícola. La juventud tiene que emigrar del
campo en busca de trabajo. Sólo quedan los
agricultores y los niños. Una meta frecuente
de búsqueda de trabajo suele ser Moscú o
alguna ciudad rusa. Las aldeas se
despueblan. Pero la hospitalidad en las
familias permanece cordial y generosa,
extremadamente obsequiosa. Tienen una gran
cultura de la alfombra, que es también un
elemento decorativo de las paredes internas
de las habitaciones. Bielorusia se encuentra
en crecimiento económico anual. Exporta
televisores, derivados petrolíferos,
productos químicos.
La Iglesia.-
En esta zona de Bielorusia evangelizó el
mártir jesuita S. Andrés Bobola (1591-1657).
Un testigo de excepción del pasado reciente
y del presente de la Iglesia es el anciano
cardenal Kazimierz Swatek. Vivió 10 años en
el Agulag@
de las minas de Vokuta en Siberia. Informa
con liberada moderación:
AUn
gran número de sacerdotes fue ejecutado o
enviado a Siberia para trabajos forzados.
Aquí permaneció sólo el 10% del clero. Se
cerraron todos los conventos y monasterios...@
Después se pone a hablar de la situación
actual:
- Se restituyeron algunas iglesias, que
habían servido de salones de cine, de museos,
de fábricas, de salas de fiestas, de tiendas
de comercio, de depósito de basuras, .... Se
permitió el ingreso a los sacerdotes y
religiosos polacos: unos 50, al principio.
Tenemos cuatro diócesis, unas 430 parroquias,
unos 500 sacerdotes entre polacos y nativos.
Estamos emergiendo de una situación bajo
cero con persecución y propaganda
antireligiosa por más de 75 años.
Constatamos un despertar religioso en el
número, en el fervor ...@
A las entradas de los pueblos y en el cruce
de caminos se encuentran altas cruces de
madera, ornadas siempre con cintas y flores.
En las habitaciones de las familias abundan
los símbolos, los signos y los recuerdos
religiosos. A la misa dominical los
cristianos llegan a pie, en coche, en carro
de caballos desde sus aldeas dispersas.
Tienen conciencia de penetrar en recinto
sagrado. Lo muestran con un comportamiento
reverencial. A la hora indicada, la misa
comienza cuando se han terminados las
confesiones. Se confiesan también antes de
los funerales. La espera se rellena con el
rezo y el canto. Cantan a garganta generosa
y feliz. A veces emiten modulaciones de
propia inspiración, con notas sobreañadidas,
como sucede un poco en todas partes en
ambientes campesinos. En alguna parte asistí
a una especie de hora canónica, cantada como
preparación a la misa.
El reflejo y reacción de la gente es mucho
más religiosa que la nuestra. En cada
lugar pervive algún custodio fiel que, con
grave riesgo personal y familiar, velaba por
las pertenencias de la iglesia, al menos, de
las que permanecieron más o menos abiertas.
)Cómo
se consigue aquí que los niños permanezcan
tan recogidos y respetuosos? Después de la
Navidad las visitas de los sacerdotes a las
familias se hacen a caballo, porque las
condiciones del tiempo no permiten otros
vehículos. Con el sacerdote son extremamente
deferentes. Siempre tienen mil lindezas que
comunicarle.
Actualmente hay dos seminarios
interdiocesanos. Un elemento difusor de vida
cristiana son los santuarios marianos. Junto
al nuestro de Gudogaj, están el de la Virgen
de Lahiszynie y, sobre todo, el templo de la
Patrona del país
AMalaja
Syrmiezjh@
en Buolslov. El 31 de octubre del 2002 se
emanó una nueva legislación en materia
religiosa, con favorecimiento oficial a la
Iglesia ortodoxa. El gobierno no aprecia el
remonte de la fe católica. El presidente
Lukashenko, que se autodefine
Aateo
ortodoxo@,
no ha asimilado el que Polonia y los
católicos del propio país fueran favorables
al opositor en las últimas elecciones
presidenciales. Desde el año 2000 apenas se
ha autorizado la creación de una nueva
parroquia.
He tenido la inmensa fortuna de encontrarme
con el clero joven y con el clero mayor. De
éste conservo el recuerdo imborrable de sus
relatos durante la persecución, cómo se
formaban los sacerdotes sin seminarios. Era
una iglesia de catacumbas, sin voz ante la
injusticia, la arbitrariedad, ante la
calumnia, ante el confinamiento y destierro;
siempre de miedo, siempre en la
incertidumbre. Fue una persecución descarada
con todos los medios políticos y coactivos.
De aquel silencio heroico han nacido estos
espíritus robustos, curtidos en las
privaciones y en el sufrimiento, en el
aniquilamiento.
Inolvidable -entre otros- quedará el
encuentro con el prelado Józef Bulako, de
Mosarz A sus 80 años es un ejemplo de
servicio, de sabiduría, de experiencia, de
equilibrio. Por todo seminario, estudió
teología ayudando como sacristán en una
iglesia. Ahora desarrolla toda una
creatividad estético-religiosa. El jardín
floral ante la iglesia es una catequesis
plástica con los misterios de María y otras
estatuas sacras. Ha creado también un museo
rural de la región. Pero su obra mejor son
las 14 vocaciones sacerdotales que han
surgido de su parroquia en 18 años. Dirige
una campaña contra el alcoholismo en la
parroquia con éxitos inesperados. Sacerdotes
de este tipo y de este pasado son personas
que tienen derecho a la palabra, personas de
las que podemos aprender.
Considero un privilegio el haber escuchado
tantos testimonios directos, tantos relatos
de sacramentos recibidos de incógnito en el
cementerio, como quien visitaba una tumba,
la señora que recogió de noche y a
escondidas el crucifijo tirado al charco,
las misas domésticas con el mayor secreto,
el enfrentamiento de los fieles a las
autoridades que rompían las estaciones del
viacrucis en el campo, a los trabajadores
que arrancaban con el tractor la cruz sobre
el techo de la iglesia, ...
Las relaciones con la Iglesia Ortodoxa
arrastran desconfianzas atávicas del pasado
histórico. Hoy es una cuestión de hegemonía
entre la Iglesia Ortodoxa filogobernativa y
la Católica, que vive un mayor crecimiento
proporcional. Pero he sido testigo de
venerables excepciones. La madre de un
sacerdote ortodoxo viene todos los días a la
misa católica de los Carmelitas. Un párroco
ortodoxo me invitó con la mayor cordialidad
a la fiesta de la Transfiguración, ... El
joven párroco de Hlyboakaye (Glubokoie) nos
enseñó con gusto su parroquia, donde los
escudos carmelitanos que están apareciendo
en la restauración -entre otros elementos-
muestran que este hermosísimo y espacioso
templo barroco con su adyacente convento fue
una fundación carmelitana de la Provincia de
Lituania (1646-1842).
El Carmelo.-
Se precisaba carisma,
Asavoir
faire@,
intrepidez para adentrase en la década de
los años 70 en territorio soviético en busca
de información religiosa, de contactos con
las instancias religiosas que sobrevivían en
la clandestinidad. Tal es el caso meritorio
de P. Bronislaw Tarka, carmelita polaco
recientemente fallecido. Se relacionaba con
grupos de fieles, con seminaristas,
proveyéndoles de libros religiosos, de
objetos sacros. Todavía en años anteriores a
la
Aperestroika@
de M. Gorvachov, hacia 1985, algún otro
carmelita polaco residió y trabajó en la
zona aparentemente impenetrable de la
cortina de acero.
En 1989 y en los primeros meses de 1990, en
los todavía nebulosos comienzos de la nueva
situación, hubo presencias esporádicas,
tanteos de carmelitas jóvenes. Pero la data
histórica es la del 7 de julio de 1990. En
ese día llegó el pelotón de varios
Carmelitas polacos con intención de quedarse
para evangelizar. Fue un acto histórico, de
mucho atrevimiento y de gran esperanza.
Significó el comienzo abierto. Fueron
Carmelitas misioneros de la primera hora.
Aunque administrativamente pertenecen a la
Provincia de Varsovia, miembros de las dos
Provincias polacas - todos unidos- dan la
vida por la evangelización de este país de
adopción
Llegaron sin más bagaje que una mochila
ligera en la espalda. Pero tenían una gran
ilusión y una inmensa esperanza en el
corazón. No sabían cuánto tiempo
permanecerían en la empresa.. Se hospedaron
en casas privadas, hasta que consiguieron
los permisos legales de permanencia.
Comenzaron a trabajar. Dios ha bendecido
manifiestamente su determinación. En julio
de ese mismo año de 1990 recibieron la
visita reconfortadora del superior general,
P. Felipe Sáinz de Baranda, en visita
oficial.
Hoy el Carmelo bieloruso cuenta con un
sacerdote nativo, P. Juryj Nachodka,
ordenado en mayo pasado, 10 hermanos
profesos, un novicio, un postulante y
algunos candidatos. Es uno de los varios
frutos de la entrega y de la inserción
carmelitanas en estos 16 años de presencia.
Invierten mucho ardor en la preparación de
marchas juveniles en el verano. Son
prácticamente peregrinaciones ascéticas y
devotas; de mucha alegría en el canto, en la
oración, en el compartir las convicciones,
en la reflexión.
En las aldeas donde no hay capilla la misa
del turno se celebra en casa de alguna
familia cristiana o al aire libre, ante los
crucifijos del campo. Participé en una de
estas eucaristías a pocos kilómetros de
Naracz. El decoro floral de los alrededores
comunicaba al ambiente de cielo abierto un
decorado de recinto bien preparado para la
celebración. El altar estaba sobre la mejor
alfombra de la aldea. Con una coral de
jóvenes, con los cantos de las personas
mayores, con la participación de algunos
enfermos no faltaba detalle. La alegría y el
agradecimiento eran manifiestos. Ningún
automobilista, ninguna persona con
pretendidos derechos laicistas protestó. Fue
una bella fiesta vespertina en la barriada.
Tras estos comentarios generales, comencemos
el recorrido de las casas actuales.
1)
Gudogaj.-
Se encuentra a 46 km. de Vilna, hacia el
sudeste. El 7 de julio de 1990 los
Carmelitas llegaron a este lugar, donde
había existido ya un convento de la Orden
(1763-1832). Había sido parroquia. Había
sido, sobre todo, santuario de un venerable
icono mariano. Con una historia providencial
ha sobrevivido los 158 años de ausencia de
los Carmelitas. Ha gozado siempre, y ahora
más que nunca, de una veneración muy
difundida. La iglesia continúa siendo de
madera. Gudogaj es actualmente una parroquia
rural de 350 personas. La fiesta del Carmen
reune cada año en torno al popular icono
unas 5. 000 personas. Está el ambiente
preparado para la coronación canónica,
prevista para el 15 de julio del 2007. Las
coronas están preparadas por el orfebre con
la aportación popular de anillos y joyas; el
rescripto pontificio, emanado. Será sin
duda el gran acontecimiento religioso del
año en todo el entorno.
Gudogaj pertenece a la diócesis de Grodno.
La casa canónica, con algunas ampliaciones,
es hoy el convento y la sede parroquial.
Cuando llegue el tiempo será también la sede
del noviciado carmelitano de Bielorusia.
Hará falta arreglar el levante ya existente
del edificio. El 31 de diciembre de 1992 el
obispo diocesano firmó el acta de propiedad
en favor de la Orden. La comunidad actual
de tres religiosos se multiplica en la
atención pastoral de la catequesis, de
reuniones organizativas, administrativas o
formativas, de asistencia a otras capillas,
como la de Grodwszyzna y de Gradovsmchysna,
con las que se suma una parroquia total de
1. 300 fieles.
Gudogaj con su histórico icono cuenta ya con
dos historias recientes, escritas por el P.
Bronislaw Tarka (Cracovia 2003) y por el P.
Benignus Wanat (Cracovia 2006). Agentes de
una pastoral de especial importancia son las
Carmelitas del Niño Jesús, Congregación
polaca, que ofrecen acogida para grupos de
reflexión, para encuentros pastorales o
espirituales.
También en Gudogaj abundan testimonios
heroicos de fe de personas que sufrieron
discriminación por su fidelidad religiosa.
Defendieron valientemente su iglesia,
cultivaron sagradamente el cementerio.
Mantuvieron escondidos los vasos sagrados y
el venerado icono para evitar el expolio.
Cuando faltaba el sacerdote, que fue
maltratado varias veces, algunas personas
atraversaban la cercana frontera lituana
para recibir los sacramentos.
2)
Konstantynowa.-
No está lejos de Gudogaj, pero pertenece a
la archidiócesis metropolitana de
Minsk-Mohilev. Es igualmente parroquia y
convento. Se encuentra, del mismo modo, en
contexto rural, con barriadas pequeñas y
caseríos diseminados. La iglesia está
restaurada en todos sus detalles. Preside el
altar mayor un expresivo icono, recubierto
de plata. Es la Madre de Dios de
Konstantynowa. También aquí los espacios y
jardines adyacentes están arreglados con el
máximo esmero.
El convento es de reciente construcción.
Dentro de una organización nacional de la
Iglesia sirve también para colonia estiva de
vacaciones para niños y jóvenes de otras
zonas. Los frecuentes bosques y lagos de la
zona se prestan para el descanso, donde el
buen aire está garantizado. Coincidí en
Konstantynowa en la solemne fiesta de la
Asunción, con la iglesia abarrotada,
decorada con flores y guirnaldas. Aunque no
es día festivo en Bielorusia, la fiesta
resultó multitudinaria.
Al final de la misa se organizó la procesión
eucarística con sabor de romería religiosa:
gente arrodillada, campanas y campanillas,
coral reforzada, estandartes y pendones ...
Entre nosotros ni la procesión del Corpus
adquiere semejante esplendor. Es como si,
tras años de represión religiosa, se
quisiera disfrutar manifestando su fe con
fuerte convicción y sin complejos.
Entusiasmo, fe, fervor, ... Esta podía ser
la síntesis de la jornada.
Desde aquí se atiende a la parroquia
sucursal de Zeladz. Es un lugar entrañable
para los Carmelitas, puesto que hasta 1863
fue convento de la Provincia de San
Casimiro. El lienzo de la Virgen del Carmen
en el altar mayor ha mantenido la memoria
carmelitana. La devoción a la Virgen del
Escapulario ha permanecido viva, a través
de tantos obstáculos.
3)
Naracz.-
Es la casa central de la Delegación
Carmelitana. Se encuentra junto al lago
mayor de Bielorusia en una zona de
sanatorios. La iglesia de tres naves está
restaurada recientemente. También aquí
preside un luminoso icono mariano, que
existía ya en la precedente iglesia de
madera. Me tocó presidir la solemnidad de
San Roque. Me llegaron al alma algunas
frases de saludo que dos niños me dirigieron
en castellano:
A...
pero aquellos tiempo pasaron. Hoy, como
recompensa del cielo, queremos destacar el
gran mérito que nuestros Padres Carmelitas
juegan en el crecimiento y fortalecimiento
de nuestra fe...@
Hemos
creído que los eslavos son reservados en sus
expresiones. Pero aquí, como en otras partes,
cerraron con aplausos mis palabras sobre la
fe que nos une por encima de toda lengua y
origen. Nada digamos cuando me vieron
depositar a los pies del venerado icono el
ramo de flores que me habían ofrecido al
comienzo de la eucaristía.
A 20 km. se encuentra la parroquia de
Miadziol. En 2003 el gobierno permitió
su apertura. Voluntarios de la población
realizaron un primer arreglo. Esta parroquia
había sido convento carmelitano (1754-1949).
Fue de las comunidades más reprimidas por el
régimen soviético. La iglesia la
convirtieron en depósito de basura. Un
testigo ocular me aseguró haber visto
extraer más de 20 grandes camiones de
inmundicia. De otra ancianita escuché el
relato conmovedor de cómo ella rescató -de
noche, cautamente- el crucifijo de la
iglesia que encontró tirado a la vera del
camino. Todavía se encuentra en la cripta,
convertida en lugar de oración, otro cristo
mutilado. Las imágenes de la iglesia fueron
llevadas escondidamente a Naracz, donde la
iglesia permanecía abierta.
Los
Carmelitas fueron encarcelados, y tres de
ellos deportados a Siberia,
donde permanecieron por 10
años. Tuve la fortuna de visitar en su lecho
a Jadwiga Kuckiewicz. Enferma y ciega a
sus 83 años, es una mística de la talla de
Marthe Robin. Ocupa el día en oración por el
Papa y por el Carmelo. A sus 17 años llevaba
la comida a los Carmelitas encarcelados de
Miadziol. Cuando se presentaba con el cesto
de los alimentos, se veía improperar:
A)No
te da vergüenza venir a socorrer a estos
curas...?@
Pero ella confiesa ahora:
ANo,
nunca me he arrepentido de aquel servicio...
Hoy me siento feliz...@
Jamás se detuvo a mirar en los riesgos, en
las consecuencias represivas de su
generosidad. Cuando los Carmelitas fueron
deportados a Siberia, emprendió viaje en
tren para visitarlos, para entregarles los
alimentos que habían preparado en familia.
Escribió los recuerdos de aquellos días
aciagos, que ella los vivió -como otras
muchas personas del lugar- con tanta
participación cordial. Pero, de miedo que a
su muerte -entonces no se preveía la
Aperestroika@-
creara dificultad al entorno familiar quemó
el manuscrito. Ante mis muestras de pena por
esta pérdida documentaria de primer orden,
también ella asiente asegurándome que se
extrañó de cuánto tardaban los cuadernos en
quemarse ... Aún ahora su vida, su oración
y su dolor de enferma son para el Carmelo.
Jadwiga Kuckiewicz es miembro agregado de la
Orden ... por tantos méritos adquiridos.

4) Otras visitas, otros lugares.-
Auque a los hermanos estudiantes los
encontré en nuestras casas, parecía obligada
la visita al seminario de Pinsk. También en
esta ciudad hubo convento de la Orden
(1734-1832). Los jóvenes Carmelitas son los
únicos religiosos admitidos a estudiar en
este centro interdiocesano. La benigna
concesión se debe al acreditado servicio del
director espiritual, que ejerce nuestro P.
Arcadiusz Kulacha. En Pinsk se encuentra
como administrador apostólico -Aad
nutum S. Sedis@,
precisa él- el que está considerado como el
padre de la Iglesia contemporánea de
Bielorusia. Se trata del mencionado cardenal
Kazimierz Swiatek. Personaje incombustible a
sus 92 años, con 10 años de internamiento
sufridos en Siberia. Ha realizado una
gigantesca tarea de reconstrucción de la
catedral, del seminario, de la curia, de
tantas iglesias, ... Emana fuego, llama,
vibración. Tiene capacidad de arrastre.
Manifiesta una fuerte personalidad y lucidez.
Vive en una de las casas más modestas de la
ciudad, en una calle sin asfalto. Se expresa
con gran sentido del humor. Pero muy solemne
me dice:
- Diga al P. General y a toda la Orden que
nuestra Iglesia está muy satisfecha de la
labor de los Carmelita en las parroquias y
en este gran seminario.
A los Carmelitas en Bielorusia interesa una
fundación en Minsk, la capital. Hubo
convento aquí de 1703 hasta la supresión en
el s. XIX. Parece llegado el tiempo de una
nueva implantación. Por eso fuimos a hablar
con Mons. Antoni Dziemianka, grande amigo
del Carmelo desde siempre. El me explicó que
su seminario, a falta de otro centro mejor,
fue al lado de un párroco que le preparó
personalmente para le sacerdocio, y fue
ordenado en secreto. En Minsk hay
posibilidades de una fundación carmelitana.
Por eso no se debe despreciar o minusvalorar
la ocasión. Con el buen apoyo del
administrador apostólico mencionado la idea
podrá concretizarse en los próximos meses.
El campo de apostolado es variado:
capellanía hospitalera o capellanía
universitaria, centro de espiritualidad,
actividad parroquial. La primera presencia
efectiva indicará la dirección concreta.
Estos recorrido me dieron la ocasión de
visitar a los hermanos jóvenes que se
encontraban de vacaciones en sus familias.
Así pude ver cómo se vive en las casas del
campo. El paso por Brest no me dejó
indiferente. Es la ciudad de la unión
ecuménica (1595/96) con los rutenos, de
donde nacieron los uniatas. De hecho,
logramos visitar una capilla de griegos
católicos. En el ferrocarril de Brest
trabajó también como ingeniero San Rafael
Kalinowski (1861-1863), como recuerda en sus
Memorias. Con este recorrido pude conocer
algo de la vida campesina y ciudadana en
Bielorusia.
Z Bóham-.
Es la expresión de despedida. !Con
Dios! Adiós. Regreso de Bielorusia admirado
y agradecido. Admiro a los Carmelitas
polacos que en el primer momento posible
llegaron al país, recubierto todavía de
incertidumbres y de dificultades. Pero pudo
más su arranque misionero. Tampoco faltan
dificultades en la actualidad. Tienen que
renovar cada año su permiso de permanencia
en el país, con el consiguiente dispendio
económico. Es su cruz continua.
Pueden encontrarse con la sorpresa de que no
se les renueve, sin que se les aleguen las
razones, por arbitraria decisión .
Constituye un peso psicológico agotador. De
hecho, en este año el H1
Nicodemo de Gudogaj no ha podido regresar
por esta razón. Saben que las instancias que
siguen los dictados del presidente observan
el comportamiento y examinan la palabra de
nuestros misioneros. Pero frente a esta
amenaza ellos viven el día al día con la
mejor entrega. Con la misma valentía asumen
las enfermedades que se han abatido sobre
dos de sus miembros.
Admiro y agradezco a los Carmelitas de
Bielorusia:
- por su apostolado evangelizador en ambientes
rurales,
- por la esperanza y estímulo que infunden a la
población,
- porque han logrado restaurar todas las
iglesias a su cargo,
- porque han sembrado la supervivencia del
Carmelo con las vocaciones nativas.
Podría prolongarse la lista de méritos
adquiridos en estos 16 años de presencia.
Satisfecho de constatar tantos logros, atravieso
la frontera en la compañía impagable del
delegado provincial, P. Bernardo Radzik En
Vilna, antes de volar de regreso a Roma, nos
esperan de nuevo las Hermanas Benedictinas para
un hospedaje logístico con su habitual
disponibilidad de acogida